Qué equipo llevo para un viaje fotográfico

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Cuando estás preparando un nuevo viaje uno de los mayores problemas es saber qué equipo llevar. No conoces el destino, por lo que quieres llevar todos los objetivos y cacharros posibles. Por si acaso. Vas metiendo más y más cosas en la mochila, y cuando te la pones a la espalda, ¡ay! cómo pesa.

Este problema, “el del por si acaso”, lo sufrimos todos los fotógrafos, sobre todo los de viajes (el ir a un lugar desconocido, en el que no sabes que te vas a encontrar, hace que quieras llevar muchas más cosas), hasta que llega un día en que la espalda ya no te permite cargar como un burro, o simplemente estás harto de ser un esclavo del equipo.

A ti lo que te gusta es descubrir el destino, charlar con la gente, conocer como es ese lugar, hacer tus fotos, no estar sufriendo porque la mochila te pesa, tu cámara atrae demasiadas miradas poco amigables o a media tarde ya no te puedes mover de lo cansado que estás.

 

Para que no te sientas tan perdido, te voy a mostrar todo lo que me llevo yo en un viaje típico para hacer un poco de turismo por ciudades y captar bonitos paisajes, como este viaje que estoy empezando ahora mismo a Sevilla, Londres y Malta (mis itinerarios siempre son muy raros :D)

En total, la mochila pesa uno 8 kilos con todo el equipo fotográfico.

El portátil lo llevo en la mano, y extras como el trípode o los líquidos los llevo facturados en la maleta, para evitar cualquier problema en los controles de seguridad de los aeropuertos.

No es un equipo especialmente ligero, pero si muy versátil y resistente, que es lo que más me interesa a mi, ya que sé que va a funcionar tanto a -40º en Finlandia como a 45º en el desierto de Petra, dándome una seguridad que se agradece.

Así que te abro mi mochila para que cotillees un poco y te enseño todo lo que me llevo en un viaje fotográfico, comentando porqué uso ese material y no otro.

Equipo fotografico para viajes

 

Cámaras

Mi cámara principal es una réflex full frame Canon 5D MKII. Tiene muy buena calidad, es muy resistente, y también, como no, es muy pesada. Sobre 1 kg que tengo que cargar sobre los hombros, a parte de los objetivos.

Aunque me encuentre muy cómodo con ella, es demasiado grande para estar cargándola todo el día si tu objetivo principal no es ir sólo a hacer fotos, por eso llevo también una pequeña mirrorless Canon M3, y una réflex ligera, como es la Canon EOS 650D.

Me resulta muy útil para grabar vídeo o para cuando quiero ir ligero con las ópticas de réflex.

  • Canon 5D Mark II. Réflex full frame muy resistente. Sé que siempre va a funcionar y darme buena calidad, así no tengo que preocuparme por ella.
  • Canon EOS M3. La pequeña mirrorless de Canon, todavía en fase de pruebas tras que me tocara en un concurso. Tiene muy buena pinta para las fotos menos exigentes técnicamente.
  • Canon EOS 650D. Complemento perfecto para la cámara principal, ideal para grabar vídeo y tener un equipo de emergencia.

 

Objetivos

El punto más importante en nuestra mochila, sobre todo si tenemos una cámara de objetivos intercambiables y nos ataca la indecisión.

Aquí podemos ahorrar mucho peso escogiendo bien los objetivos que vayamos a usar. El truco es saber escoger lo que vas a necesitar para hacer las fotos que estás buscando, llevándote lo mínimo posible de “por si acaso”.

Al final el peso te va a cansar y te quitará las ganas de jugar con la cámara

En mi caso, el objetivo que llevo el 90% del tiempo durante los viajes es el 24-70mm 2.8L, ya que su rango focal cubre todo lo que me interesa, desde el angular para edificios hasta un pequeño teleobjetivo para retratos y detalles. Es lo que se llama un todo terreno, vale para muchas situaciones diferentes.

Lo malo, como no, es que es pesado, muy pesado, a la par que resistente y de buena calidad. Menos mal que con él puedo resolver casi cualquier situación, sin necesidad de llevar más objetivos.

Entre la cámara y este objetivo 24-70 son casi 2 kgs de equipo al cuello, pero no necesito llevar nada más encima, ni siquiera la mochila. Sólo unas cuantas tarjetas y baterías.

Para mí, es la relación ideal entre comodidad y peso para no “sufrir” demasiado el equipo.

Cuando quiero callejear y estar más cómodo, salgo con un objetivo mucho más ligero, como por ejemplo un fijo a 40mm, o 50mm.

Si voy en busca del amanecer o del atardecer, entonces ya me convierto en un pequeño burro de carga llevando la mochila a cuestas con varios objetivos y el trípode para la sesión fotográfica.

Una vez terminada la sesión, dejo todo lo posible en el alojamiento, para no cargar peso en vano, y recorro la ciudad con la cámara y mi objetivo todo terreno.

No necesito más.

  • Canon 17-40mm 4L. Mi gran angular, ideal para paisaje y arquitectura.
  • Canon 24-70mm 2.8L. Todo terreno, vale para todo con buena calidad
  • Canon 70-200mm 2.8L. El teleobjetivo. Pesado como él solo, pero me encanta captar detalles lejanos.
  • Canon 50mm 1.4. Objetivo fijo ideal para viajar ligero. Hay que tener en cuenta que llevo una full-frame. En una cámara APS-C se convierte en un 85mm, que no es tan versátil durante el día a día.
  • Canon 40mm 2.8. Poco a poco se está convirtiendo en uno de mis objetivos favoritos. Es diminuto, es ligero, da mucha calidad y tiene una distancia focal cercana a 35mm que me encanta para viajar y hacer reportajes.

 

Filtros

Los grandes olvidados para muchos cuando empiezan, los filtros ayudan a conseguir resultados que son imposibles de otra forma, ni siquiera con Photoshop.

El filtro polarizador, de calidad, siempre va en alguno de mis bolsillos, pues me permite hacer fotos aceptables cuando la luz del sol no es la mejor, esto es, en las horas centrales del día, mientras más hacemos turismo.

Los filtros degradados neutros permiten oscurecer ciertas partes de la imagen, siendo muy útiles para cuando el sol entra en nuestro encuadre, pues da a las fotos una homogeneidad que se agradece. Se pueden imitar en el procesado, pero si ya está bien expuesta la fotografía usando estos filtros, ¿para qué perder el tiempo delante del ordenador?

  • Filtro polarizador B+W slim 77mm. Ideal para saturar los colores y solucionar momentos de luz demasiado intenta.
  • Filtro UV Hoya 77 mm. En ocasiones hay que proteger las lentes, sobre todo en fiestas y deportes.
  • Filtros degradados Cokin. Cuando las condiciones lumínicas son demasiado extremas para nuestra cámara, esta es una de las soluciones más rápidas. Imprescindibles para paisajes.

 

Memorias

Son nuestros carretes digitales, así que mejor que sobren a que falten, ya habrá tiempo para borrar después. Además, las de calidad son muy baratas.

Imprescindible llevar muchas si nos gusta grabar vídeo, hacer HDRs o timelapses. Como manía personal, prefiero llevar varias de capacidades decentes que pocas con mucha capacidad, para que por si acaso se pierdan o rompan, perder las menos fotos posibles.

 

Baterías

A parte de llevar mínimo dos baterías por cada cámara, junto con sus cargadores, también llevo pilas recargables para el flash, así como batería extra para el móvil.

  • Pilas Sanyo Eneloop 2450 mAh recargables. No pierden carga con el tiempo y funcionan muy bien. Calidad asegurada.
  • Cargador inteligente TechnoLine BC700. Unas pilas recargables buenas necesitan un cargador que las cuide, cargándolas despacio y justo hasta el límite. Dicen que este cargador inteligente es de los mejores.
  • Xiaomi 10.400 mAh, cargador USB. El secreto para que mi móvil siga con batería después de la hora de comer. Bueno, bonito y barato, parece mentira que sea Chino.

 

Accesorios fotográficos

Para conseguir ciertos resultados hacen falta accesorios como el trípode o el flash, odiosos por su peso, pero que nos encantan por las posibilidades que ofrecen.

Intento ser lo más minimalista posible, llevando material resistente y ligero que no me falle en el momento menos pensado.

  • Trípode Vanguard VEO 235 AB. Ligero y compacto. Con un peso de 1,5kg es ideal para viajar.
  • Flash Yongnuo 585. El flash de los chinos que pega unos flashazos de alucine. Muy contento con lo bien que funciona, y aunque no tiene la calidad de acabados de los oficiales de la marca, por lo que cuesta es una buena inversión.
  • Disparador remoto por infrarrojos. Muy útil para disparar la cámara cuando la tenemos en el trípode sin tocarla.
  • Disparador remoto por cable. Como no sé cuando se acabarán las pilas del disparador por infrarrojos, llevo también una versión por cable que no necesita pilas. Por si acaso 😉

 

Informática

Si somos fotógrafos digitales, posiblemente viajemos siempre con portátil o tablet para ir guardando y viendo las fotografías que hacemos día a día.

En mi caso he optado por un equipo ligero con una potencia media para poder hacer algunas cosas mientras estoy de viaje.

  • Portátil de 13″. Un Asus UX 303 LA que es ligero (1,5kg), resistente, pero no va tan fino como los MacBook en cuanto a usabilidad.
  • Tablet de 10″. Si eres un enganchado de las redes sociales y el email, muchas veces es más cómodo consultar todos estos servicios en una tablet que en el móvil o en el portátil.
  • Disco duro externo USB 3.0 1TB. Siempre hay que hacer copias de seguridad de las fotografías, todos los días. Uno o dos discos duros externos rápidos son imprescindibles. De Seagate o Toshiba son buenas opciones.
  • Lector de tarjetas Compact Flash o SD USB sin cables. Un lector de tarjetas rápido y pequeño, sin cables para no perderlos. De esas cosas baratas de los chinos que te facilitan la vida un montón.
Mochila con equipo
En esta mochila llevo todo el equipo

 

Mochila

Si es muy pesada llegaremos a odiar la mochila con toda nuestra alma, así que mi recomendación es escoger una que sea ergonómica, que nos permita llevar el equipo adecuado sin problemas, y que sea resistente.

La Vanguard Sedona 51 es una opción muy buena. Es una mochila ideal tanto para viajar como para hacer salidas a la naturaleza, ya que combina la buena sujeción de una mochila de trekking con la protección de nuestro equipo fotográfico, con muchos bolsillos para llevar lo que haga falta.

 

Accesorios de limpieza

La limpieza siempre es importante, y un repaso de vez en cuando a la cámara y al sensor no están de más, sobre todo cuando viajamos a lugares donde vamos a mancharnos.

Aquí también soy muy práctico, llevando cosas que si por algún casual las pierdo o se me acaban, pueda encontrar sustitutos en el destino.

  • Pera para soplar. Una sencilla pera, de venta en farmacias, para soplar aire y quitar el polvo y la arena. Mejor que soplar nosotros mismos, porque la pera no tiene saliva.
  • Líquido Sensor Clean. Pequeño bote de alcohol muy puro recomendado para limpiar el sensor. Este pequeño bote dura años. Hay que acordarse de facturarlo, porque no se puede llevar en el equipaje de mano, tanto por ser líquido como por altamente inflamable.
  • Bastoncillos para los oídos de calidad. Limpio el sensor con bastoncillos para los oídos que no pierdan pelusa. Sí, suena a bricomanía total, pero funcionan perfectamente si vamos con cuidado. Solución barata y muy efectiva para limpiar todos los resquicios de nuestro equipo.
  • Trapos de microfibras para las ópticas. Dos mejor que uno, tres por si acaso. Estos trapos para limpiar las lentes (o las gafas) son de esas cosas que siempre se echan de menos, así que tenlo a mano para no terminar limpiando tu caro objetivo con la camiseta.
  • Bayeta absorvente de microfibras. La bayeta de toda la vida, la de limpiar los cristales, ideal para proteger un poco la cámara cuando llueve y para limpiarla en casos de extrema guarrería.
  • Trapos varios de calidad. Una vez pasada la bayeta, unos trapos un poco más delicados están muy bien para dejar el equipo como nuevo.

 

Útiles para el viaje

Mi parte preferida, la de llevar cosas estrambóticas cual McGyver para solucionar cualquier imprevisto con un par de chicles y un clip.

Será por cachivaches útiles para el fotógrafo. Es darse una vuelta por DealExtreme o eBay y volverse loco con la cantidad de ingenios super útiles que hay, pero al final son pocos los que terminas usando en el día a día e incorporando a tu modo de trabajo.

He probado muchos de estos gadgets fotográficos, y los que me llevo siempre de viaje son los siguientes:

  • Linterna sin pilas. Me encantan las linternas, pero siempre se quedan sin pilas. Así que una linterna cinética, que se recarga dándole a la manivela, te será de mucha ayuda después del atardecer.
  • Cinta adhesiva aislante. Nunca se sabe lo que vas a querer pegar, sellar, juntar, envolver o cambiar de color. Para los más osados, la cinta americana “típica de secuestrador” seguro que les encanta (yo sólo llevo un rollo)
  • Destornillador multipuntas. Un pequeño destornillador con varios cabezales intercambiables, como aquellos bolígrafos de decenas de colores. Igual nunca lo tienes que usar, pero en el momento que tengas que enfrentarte a un tornillo rebelde, lo vas a agradecer.
  • Adaptador de mechero de coche a USB. La batería del móvil siempre es escasa, así que aprovechar el mechero del coche para ir cargándolo está muy bien. De esas cosas de los chinos super útiles.
  • Adaptador enchufe de pared a USB. Seguimos con la energía. Los móviles y tablets ya no traen cargadores, si no adaptadores de enchufe de pared a USB. No te lo olvides cuando vayas de viaje, así como su correspondiente adaptador al enchufe de pared.
  • Pañuelos de papel. Siempre, siempre, siempre llevo pañuelos de papel. La cantidad de veces que me han salvado la vida. Valen para secar, tapar, limpiar, e incluso como trípode. Mi gran secreto.
  • Libreta y bolígrafo. Porque no pesan nada, y con tanta tecnología nos olvidamos de que el papel y el bolígrafo son la forma más sencilla de apuntar las cosas, de darle tus datos a otra persona o de pasar un rato entretenido con una hoja de papel.

Hasta aquí todo lo que me llevo dentro de mi mochila en cualquier viaje fotográfico. Puede parecer mucho, pero te aseguro que sobra espacio y no pesa más de 8kgs.

Y tú, ¿cómo organizas tu mochila? ¡Cuéntame en los comentarios o por las redes sociales tus pequeños trucos!

 

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Sobre Víctor Gómez (machbel)
Me apasiona la fotografía y me encanta viajar, por lo que trabajo como fotógrafo y blogger de viajes desde 2005. En esta web te voy a dar mis mejores consejos para que tú también hagas fotos alucinantes. ¿Te apuntas?

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4 comentarios en “Qué equipo llevo para un viaje fotográfico

  1. Jolín, vaya pedazo de equipo; yo habitualmente llevo un reflex (Una 5D MarkIII) y uno o dos objetivos: un 50mm f1.4 o un 35mm f2 y si acaso un 100mm. Más tarjetas, cargador, el remoto, un polarizador… y poco más. Ni flashes, trípodes ni nada que me haga cargar con más peso del estrictamente necesario.

    Cierto que no puedo resolver todas las situaciones, pero es otro modo de plantear el reportaje, adecuándome a unos límites autoinfringidos. De hecho, el año pasado pille una Fuji X100T y creo que va a ser mi “gran único equipo” de viaje.

    Supongo que todo depende de cómo se plantee cada cual su viaje fotográfico. Después de unos cuantos años de llevar una única maleta para todo el equipo, me di cuenta de que apenas usaba el 80% del mismo, y que del 20% restante podía prescindir de otro tanto en aras de conseguir comodidad. Igual no podía hacer fotos a buitreras o a campanarios pero las cambiaba por retratos de transeúntes, panorámicas que juntaba luego en el ordenador o un tipo de foto menos “monumental” pero más cercana al reportaje.

    Como digo, cada cual tiene sus preferencias y siempre está bien conocer qué llevan en la mochila otros profesionales.

    Muchas gracias por el artículo :-).

    Un saludo!

    1. Hola Daniel, buen equipo llevas para reportaje. Yo cada vez uso más las ópticas fijas, pero cuando toca salir al monte en busca de paisajes, me gustan los zooms y el trípode, que me dan más versatilidad. Tampoco me hago grandes caminatas, por lo que puedo llevar bien el equipo.

      Las mirrorless tienen muy buena calidad, pero su poca autonomía no juega a su favor cuando estás de viaje e igual no cargas todos los días baterías. Lo que es para ciudad y entornos agradables van muy bien.

      Al final cada uno lleva lo que más cómodo se siente jejej.

      Un saludo y gracias por comentar!

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